Del panóptico a la autonomía la NEM y el coaching

Teresa Valencia Ugalde
coachtereval@gmail.com

Resumen

En este artículo se analiza el paso del modelo educativo tradicional y de vigilancia hacia el paradigma humanista de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). Mediante un análisis normativo y teórico, se identifica la resistencia docente al cambio estructural. Se propone el coaching educativo como herramienta para transformar la autoridad jerárquica en acompañamiento que fomente la autonomía y el pensamiento crítico. Sustituir el control por la escucha activa resulta esencial para la transformación social auténtica.

Palabras clave: Nueva Escuela Mexicana, coaching educativo, panoptismo, pensamiento crítico, autonomía, transformación social.

Abstract

This article analyzes the transition from a traditional surveillance-based educational model to the humanistic paradigm of the New Mexican School (NEM). Through normative and theorical analysis, it identifies teacher resistance to structural change. Educational coaching is proposed as a tool to tranform hierarchical authority into guidance that fosters autonomy and critical thinking. Remplacing control with active listening is essential for authentic social transformation.

Introducción

Se considera que la educación se ha transformado a lo largo de los años, pero ¿esta afirmación corresponde a la situación que se ha vivido a lo largo de décadas? Durante los siglos XVIII y XIX, el maestro era la autoridad máxima en el aula y se esperaba que los alumnos fueran disciplinados. Para lograr dicho propósito, era necesaria una organización en el aula que garantizara dicha disciplina que, como mencionó Foucault, se conseguía a través de la vigilancia; en este sentido, el maestro desarrolló un papel de gran importancia al ser quien vigilaba a los diversos estudiantes. Para que ese ejercicio resultara efectivo, era necesario que los alumnos se sentaran en filas en las que se distinguía entre aquellos que tenían facilidad para el aprendizaje y los que les era difícil adquirirlo.

Foucault (2002) hizo una comparación extraordinaria en la que mencionó que las fábricas, los hospitales, las prisiones y las escuelas tienen un mecanismo que permite producir “cuerpos dóciles” y “mentes útiles”. Esto se logra a través de la disciplina y la vigilancia; es decir, consiguiendo una estandarización de las conductas tanto físicas como mentales, buscando a toda costa evitar lo “imprevisto”.

Metodología

Para sustentar los argumentos presentados en este artículo se realizó una revisión de literatura científica y normativa. Las principales fuentes de consulta incluyeron, en cuanto al análisis teórico, obras fundamentales de Michel Focault y Jeremy Bentham; en torno al marco normativo, se analizaron los documentos oficiales de la Secretaría de Educación Pública respecto a la Nueva Escuela Mexicana, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación; finalmente, en relación con los referentes pedagógicos, se consultaron aportaciones de especialistas en aprendizaje como Frida Díaz-Barriga Arceo (2006) y expertos en coaching educativo como John Whitmore y Timothy Gallwey.

Desarrollo

El panoptismo en la escuela

Lo hasta aquí descrito se resume en el término “panóptico” (del griego pan, ‘todo’ y optikon, ‘visión’) acuñado por Jeremy Bentham en el siglo XVIII, descrito como “un nuevo modo de obtener poder mental sobre la mente [sic], en un grado hasta ahora sin precedentes” (Bentham, 1791). Este término se hizo ampliamente conocido a través de Michel Foucault, quien lo consideró un mecanismo de poder trasladado al aula.

Bajo este concepto se instauró la dinámica en la que el docente se sitúa frente al grupo para tener una visibilidad total de los alumnos y, de ese modo, es capaz de corregir conductas indeseables. El alumno, al sentirse en observación permanente, se comporta de acuerdo con las normas establecidas. Lo interesante de este hecho es que los estudiantes actúan de tal manera por coacción, no por el convencimiento de que el cumplimiento de la norma les haría bien. Otro aspecto interesante es que el panóptico evita que los alumnos se comuniquen entre sí, pues el silencio debe existir en un aula para que el maestro resalte como “buen profesor”. Asimismo, en dicho modelo el maestro no es un guía sino quien hace que la norma se cumpla. Al mismo tiempo, detecta los “problemas de aprendizaje” que requieren de un tratamiento diferente ya que “salen de la norma”.

Figura 1. Panóptico. Bentham, J. (1791).

A pesar de que han pasado más de 200 años, desafortunadamente la escuela no ha modificado su estructura; la función del profesor sigue siendo la misma en la gran mayoría de los casos. Aunque en México se han tratado de implementar reformas educativas, estas no se han consolidado debido a la resistencia por parte de los docentes. Esta resistencia se debe a la falta de comprensión de los enfoques propuestos, el agotamiento, la desinformación y la falta de capacitación oportuna que han vivido a través de su historia como docentes. Tales cuestiones culminan en retomar las prácticas docentes tradicionales.

La Nueva Escuela Mexicana

Figura 2. Un concepto nuevo. Secretaría de Educación Pública (2024).

A partir de un análisis de las prácticas docentes, del resultado de los aprendizajes de los alumnos y de las exigencias mundiales sobre educación, el gobierno de México ha implementado un cambio estructural profundo al que se le nombró Nueva Escuela Mexicana. Veamos algunos de sus fundamentos:

  1. Sustento legal. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación (2019).
  2. Sustento filosófico. El humanismo mexicano que se fundamenta en la dignidad humana, ya que el alumno es sujeto de derechos y protagonista de su propio aprendizaje.
  3. Fomento a la honestidad y la ética. Busca que los alumnos sepan convivir a partir de la ética del cuidado, así como lograr la transformación social. Con estos elementos se espera que el alumno, a partir de los aprendizajes obtenidos, sea capaz de transformar su entorno.
  4. Sustento pedagógico. El aprendizaje situado es la propuesta con la que se espera que el aprendizaje se relacione con el contexto del alumno. Con el desarrollo del pensamiento crítico se busca que el alumno reflexione sobre su realidad y la comunidad como núcleo en la que tendrán impacto los conocimientos adquiridos en la escuela.

La NEM aspira a que los alumnos se conviertan en ciudadanos integrales, críticos y comprometidos con el entorno. Para ello, se favorece el desarrollo de una conciencia democrática en la que se pongan en práctica la justicia social y la solidaridad, que tengan una profunda identidad mexicana y una visión global, además de que respeten los derechos humanos. También se espera que posean un pensamiento crítico que les permita analizar la realidad, evaluar el tipo de información que se les presenta, así como trasladar los saberes obtenidos en la escuela a su vida diaria.

Para dar cumplimiento a lo enmarcado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se trabaja para la formación integral de los alumnos a partir de los ejes articuladores que buscan un equilibrio entre la parte académica y la humana. En ese sentido, una característica de este modelo es el sentido de comunidad; a diferencia de los modelos anteriores, que fomentaban la competencia individual, la NEM busca la cooperación al trabajar con los otros y lograr metas colectivas, lograr la empatía al reconocer las necesidades de los demás, así como el poder de transformar su realidad a través de la implementación de proyectos.

Otro aspecto de gran relevancia en la Nueva Escuela Mexicana es el papel del maestro. Se pretende la revalorización de su labor a partir de que se le considere como un profesional capaz de tomar decisiones que lo conviertan en un agente de transformación social. Esta revalorización se dará a partir de que el maestro sea considerado de la siguiente manera:

  1. Diseñador pedagógico. Con el conocimiento del contexto específico de los alumnos, el maestro analiza los contenidos de los planes y programas vigentes, decide cuáles son prioritarios para la comunidad y los adapta al entorno.
  2. Facilitador y acompañante del proceso de aprendizaje. Plantea dudas para generar curiosidad y desarrollar el pensamiento crítico, además de guiar la investigación a partir del acompañamiento a los estudiantes en sus proyectos; de esta manera, fomenta la participación equitativa y respetuosa, de manera que puedan llevarse a la práctica.
  3. Papel de líder comunitario. Entiende las dinámicas sociales de la comunidad y las familias que la conforman.
  4. Un cambio importante en esta propuesta es su papel como evaluador formativo, ya que debe identificar las barreras que impidan a los alumnos el desarrollo de los aprendizajes, brindar retroalimentación y promover la reflexión en torno a la propia manera de aprender de los alumnos.

Ante estas exigencias por parte de la educación, se busca que se realicen cambios profundos en las prácticas docentes para la implementación de estrategias dinámicas y situadas que posibiliten a los alumnos transformar sus comunidades. Estas estrategias utilizadas por los docentes buscan ser dinámicas al darle libertad al maestro, puesto que, de acuerdo con el conocimiento que tiene de su grupo, encontrará la forma más adecuada de abordar los contenidos.

Para abordar dichos contenidos, de acuerdo con Díaz-Barriga Arceo (2006), el aprendizaje situado permite que la cognición y el aprendizaje, procesos que forman parte y producto de la actividad, se desarrollen en un contexto y cultura determinados y posibiliten que el alumno ponga en juego sus conocimientos en contextos reales. Todo esto busca que los ambientes de aprendizaje se transformen y sean espacios seguros, inclusivos y socioafectivos en los que se dé prioridad al bienestar emocional. Esto habla de un cambio de visión por parte de los docentes, en la que existan altas expectativas de sus alumnos y los vean como las personas que pueden ser, al terminar su educación, capaces de lograr transformaciones profundas en sus contextos.

El coaching en la escuela

El coaching, ampliamente difundido en el deporte, surgió como un enfoque con el que se buscó que los deportistas mejoraran su rendimiento físico, mental y emocional mediante el acompañamiento personalizado, la motivación interna y el desarrollo de la concentración y la confianza. Timothy Gallwey (2010) afirmó que el mayor enemigo del rendimiento no son los oponentes externos, sino las interferencias internas: dudas, miedos y autocríticas. Esto significa que si los atletas no tienen un desarrollo integral, y solamente están abocados a las habilidades físicas, no lograrán sus metas.

En los últimos años se ha incrementado el interés por el coaching, cuyo propósito es ayudar a una persona a tener claros sus objetivos a partir del descubrimiento de sus propios recursos, de manera que diseñe y ponga en práctica las acciones que considere pertinentes para conseguir los resultados deseados. Para entender con claridad qué es el coaching basta con imaginar un puente: en un extremo se encuentra la persona en la actualidad (situación actual) y en el otro donde quiere estar (situación deseada). El coach no la llevará cargando de un extremo a otro del puente, si no que hará un acompañamiento a través del puente.

A partir de esta definición, el coaching resulta ser una herramienta de apoyo muy útil para la labor docente. John Whitmore (2017) menciona que “el coaching es desbloquear el potencial de una persona para maximizar su propio rendimiento. Es ayudarles a aprender en lugar de enseñarles”. Esta afirmación se ajusta a los planteamientos de la Nueva Escuela Mexicana, pues tiene como características:

Figura 3. Formación de las infancias. Tomado de FormaInfancia.

  1. Favorecer el desarrollo de la autonomía y la responsabilidad, puesto que ayuda a los alumnos a descubrir sus propios recursos, motivaciones y dar soluciones a los problemas que se les presenten, comprometiéndose de forma activa con su proceso de aprendizaje.
  2. Desarrollar habilidades metacognitivas. El maestro, a través de preguntas poderosas al alumno, favorece la reflexión sobre su propio proceso de aprendizaje al identificar sus fortalezas y dificultades, y así diseña las estrategias más pertinentes para resolver problemas de su vida cotidiana.
  3. Mejorar la motivación intrínseca. Si el maestro acompaña desde el coaching, apoya al alumno para que fortalezca sus valores e identifique con claridad sus propósitos y sueños. Estos aspectos le darán la motivación intrínseca que necesita para lograrlos.
  4. Fortalecer la relación docente-alumno. Cuando un docente crea un vínculo que parte de la escucha activa y el respeto, el alumno entiende que pueden establecerse relaciones de confianza. Esto genera un ambiente propicio para el aprendizaje.
  5. Facilitar la gestión emocional. El coaching posibilita al alumno el manejo de sus emociones, superando los bloqueos que le impidan acceder a los aprendizajes y a buscar su bienestar integral.
  6. Promover el desarrollo de habilidades socioemocionales y el liderazgo. Esta perspectiva, posibilita que los alumnos aprendan a comunicarse de manera asertiva, a trabajar en equipo y a construir su proyecto de vida.

En la siguiente tabla se muestran las diferencias sustanciales entre un docente tradicional y uno que utiliza el coaching como apoyo a su labor docente.

Tabla 1. Principales diferencias.

Debido a que se desea un cambio de paradigma mediante la Nueva Escuela Mexicana, el coaching resulta ser una opción viable que se debe considerar al interior de las aulas. Como ya se mencionó, esta herramienta se centra en entrenar el cerebro de los alumnos al fomentar la autonomía, el pensamiento crítico y la resiliencia, poniendo énfasis no en la información, sino en el acompañamiento en el desarrollo del pensamiento.

Conclusión

En esta época de cambios acelerados en la que ya no es necesaria la vigilancia, a causa de que las propias personas exponen sus datos en, por ejemplo, las redes sociales, el conocimiento caduca rápidamente. En un contexto en que hay desconexión humana y saturación de datos, la educación debe responder al reto de no ser la principal fuente de información, pero sí la principal generadora de criterio para que los seres humanos puedan forjar su propia identidad sin perder la ética.

Esta situación plantea un desafío para el sistema educativo actual: la transición de una escuela que se basaba en la vigilancia y el control a un modelo en el que se desarrolle el pensamiento crítico para lograr la autonomía del ser humano y una transformación social. Dado que la escuela ha operado bajo la lógica del panóptico (observación constante y estandarización), la NEM pone un contrapeso proponiendo una ecología de los saberes y el vínculo comunitario. Bajo estas circunstancias, el coaching educativo aparece como una herramienta de cambio que permite eliminar las viejas estructuras.

Desde esta perspectiva, la NEM dependerá de que los docentes y la sociedad sean capaces de sustituir la mirada vigilante y sancionadora (panóptico) por una escucha que empodera (coaching). Esto a partir del diseño de un aprendizaje situado, inscrito en un espacio enmarcado por la confianza, la libertad, la democracia, la empatía, la identidad nacional, la honestidad, la solidaridad, el respeto a los derechos humanos, que llevarán a una transformación social auténtica.

Referencias

  • Bentham, J. (1791). Panopticon; or the inspection-house. T. Payne.
  • Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión (2019, 30 de septiembre). Ley General de Educación. Última reforma DOF: 15-1-2026. https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGE.pdf
  • Díaz-Barriga Arceo, F. (2006). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida. McGraw-Hill.
  • Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores.
  • Gallwey, T. (2010). El juego interior del tenis. Sirio.
  • Secretaría de Educación Pública (2022). Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria.
  • Whitmore, J. (2017). Coaching para el rendimiento. Paidós.
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